Las plantaciones de Tuber melanosporum son un sistema agroforestal mediterráneo singular: producen un hongo de alto valor económico y, al mismo tiempo, pueden aportar servicios de regulación y culturales. Un nuevo estudio realizado en las principales zonas truferas de España analiza cómo los actores directamente vinculados al sector priorizan estos servicios ecosistémicos y qué barreras e incentivos perciben para el cultivo y la diversificación.

Qué se estudió Qué se estudió

Barou, quien ha hecho su tesis doctoral en el IRTA en Barcelona, y colaboradores encuestaron a propietarios de plantaciones, recolectores, investigadores y técnicos especializados, viveristas y profesionales del procesado de trufa en las principales regiones productoras españolas. El cuestionario se administró en enero y febrero de 2023 mediante muestreo en bola de nieve. Respondieron 217 personas; 131 respuestas fueron válidas para la priorización de servicios ecosistémicos y 111 para el análisis de actitudes ambientales.

Los autores evaluaron siete servicios: producción de trufa, mantenimiento de la calidad del suelo, secuestro de CO₂, reducción del riesgo de incendio, mantenimiento de la biodiversidad, disfrute estético del paisaje y patrimonio cultural. Para establecer prioridades relativas utilizaron el Analytic Hierarchy Process (AHP), complementado con la escala New Ecological Paradigm (NEP) para explorar las visiones ambientales. También preguntaron por las principales dificultades del cultivo y por los motivos que podrían favorecer sistemas de cultivo intercalado.

Principales resultados Principales resultados

La producción de trufa fue el servicio ecosistémico con mayor prioridad. Le siguió la regulación del riesgo de incendios, que fue el servicio de regulación mejor valorado, y después la provisión de hábitat para la biodiversidad. La calidad del suelo y el secuestro de CO₂ ocuparon posiciones intermedias, mientras que el patrimonio cultural y, especialmente, el disfrute estético del paisaje recibieron menor prioridad relativa.

El análisis multivariante identificó gradientes de preferencias más que grupos claramente separados. Un extremo estaba más asociado al patrimonio cultural y al paisaje; otro, a la producción de trufa y a la regulación de incendios. Los encuestados más orientados hacia producción y regulación del fuego tendieron también a presentar puntuaciones más altas en el indicador de visión proecológica. Sin embargo, la separación entre perfiles fue débil, por lo que los autores insisten en interpretarlos como gradientes exploratorios y no como tipologías robustas.

En una submuestra de 44 participantes, la dificultad más señalada fue el acceso insuficiente a agua de riego a un coste razonable: aproximadamente dos tercios la incluyeron entre las principales barreras y alrededor de la mitad la situó en primer lugar. En otra submuestra de 42 participantes, los principales motivos percibidos para adoptar un cultivo secundario compatible fueron obtener ingresos adicionales y mejorar las condiciones del cultivo de la trufa, incluyendo beneficios potenciales relacionados con el suelo.

Por qué es relevante Por qué es relevante

El trabajo amplía la visión de la truficultura más allá de la producción: muestra que quienes participan en el sector reconocen simultáneamente servicios públicos como la regulación de incendios, la biodiversidad y la calidad del suelo. Esto refuerza el interés científico de estudiar las plantaciones truferas como sistemas agroforestales multifuncionales y no únicamente como cultivos de alto valor.

Para la gestión, el resultado sobre el agua es especialmente relevante porque identifica una preocupación concreta de los actores del sector, aunque no demuestra por sí mismo que el riego sea el principal factor limitante agronómico en todas las plantaciones. Del mismo modo, el interés por el cultivo intercalado refleja motivaciones percibidas —diversificación de ingresos y posible mejora de las condiciones edáficas—, pero el estudio no demuestra experimentalmente que una determinada asociación de cultivos aumente la producción de T. melanosporum.

Debido al tamaño muestral, los resultados deben entenderse como un primer mapa reproducible de percepciones y prioridades, no como estimaciones representativas de todo el sector trufero español. Queda por determinar cómo cambian estas preferencias entre regiones, perfiles profesionales y tipos de plantación, y hasta qué punto los servicios percibidos se corresponden con mediciones biofísicas y económicas.

Referencia científica: Barou, V., Varela, E., Rincón, A. & Parladé, J. (2026). Stakeholder perspectives on ecosystem services in truffle-producing systems: Insights from Spain. Ecosystem Services, 82, 101918.

DOI: 10.1016/j.ecoser.2026.101918