Este otoño promete. No ha parado de llover en Cataluña y las bajas temperaturas de verano hicieron que algunos boletus, como los de la imagen, salieran ya en algunas zonas del Pirineo, a poco más de 1000 metros de altitud.
Hace poco se publicó una interesante tesis doctoral de Herminia de la Varga. En ella han cuantificado a lo largo del año la cantidad de micelio de Lactarius deliciosus y de Boletus edulis. 
Han detectado una correlación positiva entre la concentración de micelio de B. edulis en las muestras de suelo y la cantidad de raíces cortas micorrizadas con B. edulis. No obstante, no se detectó esta correlación para L. deliciosus.
Lo interesante es que hay un claro incremento en las cantidades de biomasa del micelio del suelo durante los meses más fríos del año. Para ambas especies, justo antes o al mismo tiempo que salian las setas, se detectaba la mínima cantidad de micelio. Esto se asocia a una asignación de recursos para producir los carpóforos. En cambio, justo después de estos períodos de fructificación es cuando se detecta más micelio en el suelo. En estos períodos las temperaturas son muy bajas así como la tasa fotosintética y la actividad respiratoria de los árboles bajan, con una reducción de la absorción de agua y nutrientes por el sistema radical. Los hongos micorrícicos dependen del carbono producido por los árboles asociados a través de la fotosíntesis.

La teoría es que si los hongos reciben menos nutrientes del árbol durante el invierno, el micelio del suelo debe “buscarse la vida” y tendría que buscar comida y por ello crecería explorando más suelo para así aumentar su superficie de absorción. Esta hipótesis también es consistente con la disminución de la biomasa del micelio en los meses templados (de primavera y principios de verano), cuando las actividades fotosintéticas y respiratorias de los árboles hospederos son más altos. La germinación de las esporas justo después de la temporada de fructificación también podría estar relacionado con este hecho.
Este año dispondremos de los datos de cuantificación de micelio de trufa a lo largo del año, grácias a un estudio propio que estamos llevando a cabo en plantaciones truferas y veremos si esta teoría se cumple también para trufa negra.

Para B. edulis encontraron también que las parcelas con un mayor número de micorrizas eran las que tenían la máxima producción de setas.
Saludos,
Marcos Morcillo
Referencia:
Herminia De la Varga Pastor. 2013. Traceability of the mycorrhizal symbiosis in the controlled production of edible mushrooms. Thesis. Barcelona.